INGREDIENTES: (para 6 personas)

 

  • Membrillo Santa Teresa (para el relleno)
  • Para la bechamel:
  • 750 ml de leche entera
  • 100 gr de queso roquefort
  • 75 gr de mantequilla
  • 75 gr de harina de trigo
  • pimienta negra
  • nuez moscada
  • sal, si es necesaria
  • Para el rebozado:
  • 2 o 3 huevos
  • pan rallado
  • harina

 

PREPARACIÓN DE LA RECETA:

Empezamos calentando la leche en un cazo. Añadimos el queso roquefort troceado y vamos removiendo para que se integre bien. Cuando empiece a hervir lo retiramos del fuego y reservamos hasta que enfríe.

Cuando ya tenemos la leche fría empezamos a preparar nuestra masa de croquetas. En una sartén derretimos la mantequilla, después añadimos la harina y dejamos que se tueste a fuego bajo. Cuando tenga un tono algo más tostado le añadimos la leche con el queso, junto a la pimienta y nuez moscada.

Vamos a ir removiendo con unas varillas hasta que esté todo bien integrado y nuestra masa espese. Es importante que en este momento no se formen grumos, por eso debemos mezclarlo todo bien.

Para saber que la masa de las croquetas esta lista debemos esperar hasta que se despegue sola de las pareces de nuestro cazo. En ese momento ya la podemos retirar y verter en una manga pastelera con boquilla redonda. Y dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Mejor es dejar reposar la masa durante la noche. Y al día siguiente acabamos de preparar las croquetas.

Después de reposar toda la noche, empezamos a preparar el rebozado.

Para ellos iremos sacando porciones de masa de la manga y le daremos forma redonda con las manos. En el interior les pondremos un dado de Membrillo Santa Teresa que hemos cortado previamente. Y, finalmente, empanamos las croquetas. Primero las pasamos por harina, después por huevo (bien batido con un poco de sal) y finalmente pan rallado. Si queremos asegurarnos que no se rompan al freír, es recomendable hacer un doble empanado, pasándolas de nuevo por huevo y pan rallado.

Una vez acabadas ya las tenemos listas para freír en abundante aceite. Una vez fritas, dejamos reposar en un plato con un papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

Y ¡ya tenemos nuestras croquetas rellenas de Membrillo Santa Teresa listas para disfrutar!