El membrillo es el fruto del árbol del mismo nombre o también llamado membrillero. Y aunque os parezca increíble, el árbol pertenece a la familia de las rosáceas, si, un rosal y un membrillero son primos hermanos. Su temporada se extiende principalmente desde aproximadamente finales de septiembre hasta por lo general principios del mes de febrero. Aunque cuando termina la temporada aquí empieza en Latinoamérica (Chile, Argentina, etc.) Es un fruto de tamaño medio, aunque los hay gigantes, la piel tiene un color amarillo oro y es muy aromático. Claro, es primero hermano del rosal, recordemos. Este es el membrillo común, aunque tenemos otros tipos de membrillos con tonalidades más verdosas, de tamaños irregulares y aromas de diferente intensidad. Como podéis ver el membrillo nos puede recordar a una pera un tanto grande ya que imaginaros una pera de unos 250 gr y de un calibre importante. Si hablamos del sabor, lo mejor es no comer un membrillo tal cual, puesto que lo es bastante áspero al tacto a pesar de ser muy aromático. Tal vez por eso es ideal para hacer el Membrillo Santa Teresa elaborado con la carne del membrillo, un paso más y un toque que le difiere del típico dulce de membrillo. Los membrillos deben ser todos del mismo calibre, si queremos conservarlos, no deben presentar ningún tipo de golpe, ni magulladuras. Eso sí, los de piel verde es mejor dejarlos madurar. Una amiga mía los deja dentro del coche para que maduren antes. Aunque lo mejor es conservarlos en frío, llegan a durar hasta dos o tres meses en buenas condiciones. Aunque si tenemos alguno verde con dejarlo a temperatura ambiente nos cogerá un punto de maduración perfecto. Foto | Secret Tenerife En Santa Teresa | Receta de rebozados de membrillo En Santa Teresa | Provoleta con Membrillo Santa Teresa