INGREDIENTES:

  • Mermelada de Membrillo Santa Teresa
  • Para la masa quebrada:
    • 250 gr de harina
    • 50 gr de almendra molida
    • 150 gr de mantequilla
    • 150 gr de azúcar
    • 1 huevo
    • 2 cucharadas de ron
    • 1 pizca de sal
  • Para la crema pastelera:
    • 500 ml de leche entera
    • 4 yemas de huevo
    • 100 gr de azúcar
    • 50 gr de maicena
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla

PREPARACIÓN:

Para la crema pastelera.

Del medio litro de leche separamos un poco dejándolo en un vaso. En esta pequeña cantidad disolvemos la maicena. Por otro lado, ponemos el resto de la leche en un cazo a calentar a fuego lento: Mientras se va calentando, batimos los huevos con el azúcar y la esencia de vainilla en otro recipiente. Mezclamos la leche con la maicena disuelta con los huevos batidos. Iremos añadiendo esta mezcla al cazo con la leche que estamos calentando, lo haremos poco a poco. Y sin parar de remover iremos viendo que la mezcla irá espesando. Una vez tenga la textura deseada apartamos del fuego y dejamos enfriar completamente. 

Nos ponemos con la masa quebrada.

Empezamos mezclando los elementos secos, es decir, harina, almendra, sal y azúcar. Ahora cortamos en dados la mantequilla que estará bien fresquita de la nevera. Con las manos empezamos a amasar, para mezcla bien la mantequilla, aunque quedarán muchos grumos. Después añadimos el huevo batido con el licor. Seguimos amasando, la harina se tiene que integrar, pero la masa será arenosa. Separamos la masa en dos porciones, una mayor que otra, envolvemos en film y dejamos en la nevera 1 hora.
Sacamos las masas la nevera, las estiramos individualmente con la ayuda de un rodillo y entre dos hojas de papel vegetal para evitar que se nos pegue. Metemos las masas ya estiradas de nuevo a la nevera hasta que esté durita. 

Montaje de los pastelitos.

Sacamos la masa, la más grande de las dos, le retiramos el papel vegetal. Cortaremos la masa en círculos.  Con los dedos adaptamos la masa al molde, si se nos rompe no pasa nada, con los dedos apretamos la masa y unimos grietas. Ponemos la crema, bastante cantidad, y después la Mermelada de Membrillo Santa Teresa.

Sacamos el resto de masa de la nevera. Cortamos también en círculos y los colocamos para sellar los pastelitos. Sellamos bien los bordes para que no se nos salga el relleno. Metemos el pastel en la nevera otro rato, 15' más o menos. Mientras se vuelve a enfriar todo vamos precalentando el horno, a 180ºC. Batimos un huevo para pincelar nuestro pastel. 
Sacamos el pastel de la nevera, lo pintamos con el huevo batido y lo metemos al horno durante unos 30'-35'. Tiene que quedar doradito. Una vez listo lo dejamos enfriar.